miércoles, 17 de febrero de 2010

BOLETIN MENSUAL/ ENSEÑANZA/ ¿LO PUEDES CREER?

26 Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. 27Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra.
Ezequiel 36:26-27

Todos aquellos que hemos conocido a Cristo como Señor y Salvador sabemos que estos textos hablan del nuevo pacto que Dios celebraría con su iglesia en los tiempos por venir. Naturalmente, aquí podemos leer como Ezequiel observa a un Dios lleno de amor, el cual se prepara para llevar a cabo una cirugía divina que sería recordada por el tiempo y la eternidad.

En el versículo 26 la Biblia dice: "y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros" y en el versículo 27 la Biblia dice: "Y pondré dentro de vosotros mi espíritu". Aquí encontramos una verdad suculenta al paladar de los hijos de Dios. Nótese que estos textos bíblicos nos dicen que Dios mismo nos daría su Espíritu.

¡Escucha esto amado hermano! Tú no tienes que ir a cultos, o hacer largas oraciones, o ayunar, o esperar a que ciertos hombres de Dios lleguen a la ciudad para que oren por ti y recibas el Espíritu Santo. Si tú eres cristiano, hay buenas noticias para ti ¡Ya tienes el Espíritu de Cristo! ¿Lo puedes creer? Dios mismo ha tomado cartas en el asunto y por su sublime gracia ha decidido derramarlo ¡Y mora dentro de ti! (1 Carta a los Corintios 3:16-17)

Hace unos meses en cierta ciudad de América Latina escuché a un hermano decir: Debemos pedir al Espíritu de Elías que venga sobre nosotros. Debemos pedir al Espíritu de Elías que nos envié una unción profética. Estamos viviendo tiempos apostólicos, proféticos y es necesario que el Espíritu Santo se derrame sobre nosotros para que podamos experimentar esas manifestaciones. ¿Cuántos quieren fluir en las dimensiones proféticas?, gritó el predicador ¿Cuantos quieren fluir en lo apostólico? Las personas en el auditorio se emocionaron tanto que se escuchó un amén impactante. El predicador una vez más alzó la voz y dijo: Oraré para que se derrame el Espíritu Santo sobre ustedes; una vez más la aprobación no se hizo esperar y se escuchó un amén por parte de los congregantes a tal grado que parecía estruendo de muchas aguas.

Quiero dejar en claro que jamás ha sido, es, y será mi propósito final atacar y menospreciar la obra de otros ministerios. Por lo tanto, este ejemplo es Exclusivamente y únicamente con el deseo de no vivir con los ojos cerrados a las verdades Bíblicas. ¡Ho amado! No hay necesidad de caminar en la sombra, en las fábulas. El sol ha resplandecido y claramente nos muestra que los hombres no tienen la capacidad para dar Su Espíritu a nadie. Es necesario saber que en los hijos de Dios ya reposa Su Espíritu. (1 de Pedro 4:14)

No permitamos ser atados por las supersticiones contemporáneas de que alguien puede orar por nosotros y entonces se puede derramar el Espíritu Santo.

16 Entonces Jehová dijo a Moisés: Reúneme setenta varones de los ancianos de Israel, que tú sabes que son ancianos del pueblo y sus principales; y tráelos a la puerta del tabernáculo de reunión, y esperen allí contigo. 17Y yo descenderé y hablaré allí contigo, y tomaré del espíritu que está en ti, y pondré en ellos; y llevarán contigo la carga del pueblo, y no la llevarás tú solo.

Números 11:16-17

Estos textos en el Antiguo Testamento nos confirman y nos llevan a la idea de que Él tomaría del espíritu de Moisés y lo pondría en los setenta varones. ¿Quién puede hacer que esto suceda, sino el Señor? ¿Pueden los cinco ministerios hacer morar el Espíritu de Cristo en algunos? ¡Jamás! Hacer morar al Espíritu Santo en cada uno de nosotros es obra exclusiva de la mano de Dios. ¿Lo Puedes Creer?

ATENTAMENTE
Director Ejecutivo
Gerardo Vázquez

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