Había pasado varios días y la salud de mi guapa esposa parecía empeorar de tal manera que nuestra desesperación crecía minuto tras minuto y segundo tras segundo.
Cuando lográbamos dormir un par de horas durante nuestra estadía en el hospital para después despertar, lo primero que hacíamos era ver esa bolsita que le habían colocado para que el líquido biliar que le drenaba pudiera caer ahí y después ser contabilizado.
Había días que fluía mas liquido y por momentos menos, sabíamos que el día que dejara de drenar podríamos regresar a casa, pero ese día parecía que se alejaba mas y mas de nosotros; parecía algo imposible de resolver.
En esos momentos difíciles recordé como el Señor Jesús estaba por atravesar la prueba más terrible, contundente y vergonzosa que un hombre podría enfrentar en esos tiempos, -¡La Crucifixión!
Mateo 26; 39
Yendo un poco adelante, se postro sobre su rostro, orando y diciendo: Padre mío, si es posible, pasa de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad sino la tuya.
Este texto nos relata como el Hijo De Dios no escapo a los tiempos difíciles de la vida cotidiana cuando exclamo de lo más profundo de su ser; si es posible pasa de mi esta copa, pero no se haga mi voluntad sino la tuya.
Quiero declarar que esta palabra autentica, genuina y Bíblica que Jesús declaro fue difícil de practicar y aplicar a la situación que estábamos viviendo Gloria y yo. Sin embargo, Dios nos llevo a una posición donde literalmente dejamos de poner nuestros ojos en esa prueba para ponerlos en Jesús: El autor y consumador de nuestra fe.
Aunque el liquido no dejo de salir en ese momento que le dije a Gloria, (“dejemos de ver esa bolsa de dren”), de algo si podemos estar seguros, y esto es; -que por primera vez en el hospital comenzamos a descansar internamente.
En mi mente le dije a Dios; consuélanos y haz lo que quieras, cuando quieras, y a la hora que quieras. Ya no voy a decirte que hacer o que no hacer, de hecho, voy a dejar de ver ese liquido que continuamente sale del cuerpo de mi esposa y solo confiare en Ti; Pongo la vida de mi esposa en Tus manos; Hágase Tu Voluntad.
Posdata: No le digas a Dios cuán grande es tu prueba;
Mejor dile a tu prueba cuán Grande es Dios.
Director Ejecutivo
Gerardo Vázquez
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