Fuimos llamados a participar en su obra; no a edificarla. Es Su responsabilidad hacerlo a través de nosotros. El pensamiento de -"vamos, hagamos-" siempre nos llevará a vivir bajo una autodependencia, y ésta demanda que demos más; nos exige que sirvamos más; que es nuestra obligación hacerlo; dichos pensamientos no provienen de una motivación Cristocéntrica, sino de una motivación propia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario