¿Sugiere esto que el cristiano vive un estilo de vida sin ley? Respecto a cualquier regla religiosa que pudiera gobernar nuestra vida, vivimos bajo un nuevo pacto en el cual la ley se ha vuelto obsoleta para nosotros (lee Hebreos 8:13). Estamos en Cristo, quien es nuestra vida.
Las reglas no tienen lugar ahí porque no hay necesidad de ley para la persona que vive en unidad con el Santo Dios. La ley existe en otra dimensión, una de la que hemos sido removidos. Los ciudadanos de la tierra de Gracia viven por medio de una ley mayor, llamada la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús (lee Romanos 8:2).
La única ley del Espíritu es la vida de Jesucristo. El apóstol Pablo la llama “la ley de Cristo” (lee 1 Corintios 9:21; Gálatas 6:2). Cristo es la única ley por la cual vivimos, ¡pero Su vida es suficiente! Conforme dependemos de Él para ser nuestra Fuente de vida, nuestra conducta se hará más piadosa y justa. Será milagrosa porque por medio de Él, estaremos equipados para vivir más allá de nuestras capacidades humanas.
La ley de Cristo es completamente diferente a la ley adoptada desde el punto de vista legalista. Comparar ambas es como comparar la ley del sistema judicial con la ley de gravedad –simplemente no pueden relacionarse. La palabra ley puede ser la misma, pero el concepto es totalmente diferente. La ley de Cristo no es una que insiste en que nos comportemos en cierta manera, en cambio, nos inspira a vivir un estilo de vida piadoso. Ya no es más un asunto que tengamos que hacer; ahora la elección de vivir un estilo de vida justo, es porque nosotros queremos hacerlo. No trates de imponer una serie de reglas sobre los residentes de la tierra de Gracia. Te dirá que conserves tus reglas religiosas. Él no las necesita. Como un ciudadano de la tierra de Gracia, él puede hacer como le plazca, pero no te preocupes acerca de su comportamiento. Obsérvalo y descubrirás que mientras él permanece en Cristo, hacer lo que le plazca es vivir conforme a Dios le place. Las reglas no tienen nada qué ver con eso. Su relación es la que lo motiva.
Presidente
Dr. Steve McVey
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