El permanecer en Cristo no se puede separar de expresar la vida de Él. Cualquier uva que permanece en la vid, tanto experimenta como expresa la vida de la vid. Muchos quieren producir una expresión del ministerio cristiano sin permanecer en Él.
El resultado es un vacío ritual religioso, que produce un ministerio de muerte. Cuando la “religión cristiana” carece de la vida de Cristo, no tiene más poder o estatus que cualquier otra religión. No se vayan por otro lado. Cuando la “religión cristiana” carece de la vida de Cristo, deja de ser cristianismo y se convierte en nada más que una religión moral que enseña a las personas cómo deben comportarse. El cristianismo bíblico es una expresión de la vida de Cristo a través de Su iglesia en este mundo.
¿Puede una persona “practicar el cristianismo” sin ser salvo? No. Puede imitar la vida de Cristo hasta donde llegue su habilidad: un intento pobre en el mejor de los casos. El verdadero cristianismo no es una imitación, sino una expresión de Cristo dentro de nosotros. ¿Puede una persona que es salva imitar el cristianismo sin expresar la vida de Cristo? Sí. Cualquier esfuerzo por hacer algo para Dios, que proviene de nuestros propios recursos, habilidad, conocimiento, etc. es de la carne.
La carne sólo puede falsificar aquello que es verdadero. La manera de gozar y expresar a Cristo es el permitirle que viva Su vida a través de la nuestra. Conforme descansamos en Él, expresará Su carácter y Su ministerio a través de nosotros.
Cuando luchamos por vivir la vida cristiana, detenemos el flujo de la vida de Cristo y empezamos a vivir a partir de los recursos de nuestra propia carne. Conforme permanecemos en Él, ¡descansamos y trabajamos al mismo tiempo! Descansamos interiormente mientras Él trabaja externamente a través de nosotros. Este es el método diseñado por Dios para el servicio cristiano. Cualquier otra cosa es un vacío ritual religioso, a pesar de lo exitoso o espiritual que parezca.
Vivir bajo Su gracia significa que expresamos Su vida como una parte normal y natural de nuestra experiencia diaria. Vivimos confiando en que Él se expresará a Sí mismo a través de nosotros cada día. No tenemos que sobreanalizar nuestras acciones y actitudes. La vida no es una prueba, es un descanso. La prueba ya ha pasado y recibimos una calificación perfecta debido a que Jesús hizo la prueba por nosotros.
¡Ahora es el momento de celebrar! No tenemos que vivir bajo una lista de cosas que creemos que debemos de hacer. Cuando vivimos cada día permaneciendo en Cristo, podemos hacer lo que queramos. Conforme permanecemos en Él, Su deseo será nuestro deseo.
Algunos cristianos tienen líneas de preocupación dibujadas sobre sus rostros y parece que tales líneas no tuvieran un final. ¡Animaos! La vida de Cristo es una vida de gozo. Las personas serán atraídas hacia nosotros y hacia Él cuando vean la calidad de gozo que experimentamos. Incluso en las circunstancias dolorosas, las cuales nos hacen sentir infelices emocionalmente, los cristianos podemos experimentar el gozo espiritual. No te congeles espiritualmente con el análisis de la parálisis. Lo diré una vez más para darle énfasis. Podemos simplemente vivir, permitiendo que Cristo natural y normalmente se exprese a Sí mismo a través de nosotros.
La noche que yacía en el piso llorando de desesperación, sentí que no existía una alegría real que pudiera gozar en mi fe, de la manera en que la Biblia la describe. Tal vez tomaste este libro sintiéndote de la misma forma. Las verdades sobre las cuales he escrito no son ideas teóricas que podrían traer gozo a tu vida cristiana. Son verdades reales, que han sido examinadas y probadas en mi propia vida. El gozo no es una emoción, sino una Persona que se llama Jesús.
Si una persona con el “vicio del trabajo”, como lo era yo, puede entrar en este andar bajo Su gracia, tú también puedes hacerlo. Sencillamente requiere apropiarse por la fe que Cristo es tu vida y luego permitirle que viva Su vida a través de ti. Supongo que ya que has leído este libro debes tener ganas de experimentar Su vida en toda su plenitud. La vida de Cristo se experimenta diariamente de la misma manera que se recibió al inicio: por la fe.
Una noche le pregunté al Señor: “¿Qué quieres de mí?” ¿Qué es lo que Él quiere de nosotros? Sólo nos quiere a nosotros. No nuestras promesas. No nuestras buenas intenciones. Ni siquiera nuestro servicio cristiano. Todo lo demás vendrá cuando descansemos en Sus brazos, permitiéndole que actúe a través de nosotros. Qué alegría y qué alivio. No es un estilo de vida pasivo, sino un estilo de vida pacífico en el cual descansamos activamente en Él y Él es quien lo hace todo. Es caminar bajo Su gracia. ¡Y es realmente sorprendente!
Presidente de Grace Walk Ministries
Dr. Steve McVey
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