Ayer lunes 1 de septiembre salí de mi casa como a las 7: 30 de la mañana. Como es de costumbre, mi hijo Gerardo Jonatán comenzó a llorar desde el domingo por la noche. Tuve que platicar con él para explicarle y decirle que a mí también me duele dejarlos en casa. Lo abrace hasta que dejo de llorar y le dije…Te amo.
Creo que esa es la parte más difícil del ministerio. Aclaro que también Gloria y Aby lloraron, ¡pero de alegría! –“Ya se va el hombre de la casa, y ahora podemos controlarlo todo”…No es cierto, ¡Es una broma! Ellas también sufren cuando me voy a estos viajes.
Puedo decir que lo más profundo de mi corazón que dejar a mi familia en casa siempre se convierte en una tristeza que solo puedo superar en el poder de Cristo. Sin embargo, hay alegría cuando llego a las diferentes ciudades que Dios me envía.
Eran aproximadamente las 12:30 de la mañana de hoy martes cuando me encontré con el Coordinador para Lima, Perú, Harry Castro. Le acompañaban el pastor Carlos Paredes y
Carlos los cuales nos recibieron con gozo.
Hoy martes daremos inicio a nuestro ciclo de conferencias. Oren por nosotros.
Atentamente
Director Ejecutivo
Gerardo Vázquez



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