Amado hermano Gerardo:
Doy gracias a Jesús por tu vida y gloria a Él por cómo te usa. Este mensaje ha confirmado una vez más que cuando nos desenfocamos de Cristo vienen tantas cosas a nuestras vidas que fácilmente nos perturban, pero al enfocarnos en Cristo como nuestra vida, nada nos consuela y nos anima más que su persona en nosotros, mostrándonos que El es nuestro todo y que somos de El... ¡no debemos temer!
Yo se que mí Redentor vive.
No hay comentarios:
Publicar un comentario